Despues de tanto tiempo juré no volver a hablarte, ni escribirte. Peo el motivo de mi mensaje no es el mismo que el de otros, no te escribo para decirte que aun te quiero ni para decir todo el rencor que te guardo, porque sinceramente ya no siento ninguna de esas dos cosas. Gracias por haberme hecho esta persona que soy ahora. Por haberme hecho más segura, más inteligente, más sencible, menos inocente. Gracias por haberme enseñado que los cuentos de amo de princesas y príncipes son solo eso, cuentos, o al menos el que tu me hacias creer. Me enseñaste que en la vida hay personas buenas, pero tambien personas malas que se disfrazan de buenas. Me enseñaste que por mas que yo le abra a alguien las puertas de mi casa, de mi familia, de mi corazón, de mi vida, no quiere decir que esa persona me las abra a mi también. Gracias por haberme dicho mirándome a los ojos que me querías, que nunca me engañaste. En fin, gracias por tantas mentiras. Gracias por todas las veces que me culpaste por nuestar relación.
Ahora sé que yo hice todo lo que estaba a mi alcance por buscar lo mejor para todos y creo que lo logré. Mirando atrás, puedo decir que hace poco el pasado me trajo más cosas malas que buenas, pero también fue el año que mas crecí. Me di cuenta de lo mucho que me desvalorizaba y lo mucho que me desvalorizaron. Me di cuenta que creí en una ilusión, una mentira, una máscara. Pero no te culpo por eso, al contrario, te agradezco porque la desilusión me genera más ganas de volver a intentarlo y espero que la proxima vez si me resulte porque ya tuve la experiencia.
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